el último deseoA estas alturas del juego debo de ser uno de los pocos en este mundillo al que le quedaba por leerse al ya famoso Geralt de Rivia. Despues de escuchar ensalzar las virtudes del susodicho en distintos foros y entre amigos cercanos, y aprovechando un hueco entre mis lecturas, me decidí a leerme El último deseo, la primera parte de una saga de 7 libros protagonizada por el brujo Geralt de Rivia y escrita por Andrzej Sapkowski. Y debo decir que me ha gustado. Mucho. La fantasia es un género que lleva demasiado tiempo a la sombra de El Señor de los Anillos y de la saga de Dragones y Mazmorras. Afortunadamente, esto parece estar cambiando. Sagas como la estupenda Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martín o La saga de Geralt de Rivia nos sugieren que hay esperanza para el género despues de todo, demostrando que se puede ofrecer algo diferente y tan, o más sugerente que otro nuevo derivado o sucedaneo de la obra de Tolkien.

El último deseo es, mas que una novela, una serie de cuentos protagonizados por un mismo personaje (Geralt de Rivia) que se unen a traves de un hilo conductor para ofrecernos un mejor retrato del personaje y del mundo en el que habita. El argumento es engañosamente simple: Geralt, aprendemos, es un brujo que va de ciudad en ciudad, de aldea en aldea, ganandose la vida cazando criaturas malignas que amenazan la paz de los sitios por los que pasa. El acierto de Sapkowski consiste en usar una conjunción de los cuentos tradicionales europeos en su vertiente mas adulta (como fueron originalmente concebidos y no la versión edulcorada que les contamos a nuestros niños) y las convenciones más clásicas del género (como por ejemplo el uso de enanos y elfos). Asi, asistimos a un cuento El mal menor en donde Geralt se tiene que enfrentar a Renfri, que a traves de la descripción de la historia del personaje sabemos que es Blancanieves, u otro, La semilla de la verdad, que ofrece una interesante nueva mirada sobre la clásica historia de La bella y la bestia, o un tercero, El confín del mundo que nos enseña como han cambiado las cosas para los elfos tras la aparición de los humanos. El mundo que habita Geralt es un mundo duro y cruel, no muy diferente a como pudo haber sido la Europa de la edad media, salvo por los elementos fantásticos, y como tal las historias son adultas, duras, sin florituras. El uso del lenguaje es también remarcable. Estos personajes hablan como hablaría la gente de la calle, como hablamos nosotros mismos en nuestro dia a dia. Esto, que puede parecer una tonteria, es algo que se pasa muchas veces por alto en la literatura. Existe una tendencia a escribir dialogos solemnes incluso en la mas simple de las conversaciones y Sapkowski nos ofrece un bienvenido cambio, un soplo de aire fresco que hace mucho mas reales los dialogos entre personajes. Debo encomiar al traductor al castellano por el magnifico trabajo realizado en este aspecto. Además de Geralt, el plantel de personajes secundarios es también digno de mención: Jaskier, Nenneke o Yennefer, son personajes tridimensionales, y rompen con las convenciones del género y las ideas preconcebidas que tenemos sobre este tipos de personajes por lecturas anteriores. Geralt es quizá el personaje mas convencional: el heroe a la fuerza, solitario y taciturno. Pero aún asi, Sapkoswki lo hace lo suficiente diferente, ofreciendole una serie de rasgos que lo individualizan y humanizan.

En definitiva, una muy agradable sorpresa y una novela que, aunque no vaya a revolucionar el mundo de la fantasia, si que tiene la suficiente originalidad y saber hacer para ofrecer una nueva mirada a un género muy necesitado de ella. Consideradme a bordo para la continuación de las aventuras de mi nuevo brujo favorito.