Aún mejor que el primer episodio. Lo que parecía que iba a ser uno de los mayores errores de la serie: darle un hijo a Dean, se convierte en un gran acierto, ya que permite que el personaje madure y empiece a plantearse de manera seria la inminencia de su muerte y que legado o huella dejará en el mundo una vez no esté. Como finalmente averiguamos el niño no es de Dean, a pesar de todas las pistas que afirman lo contrario (al niño le encanta comer, viste con chupa de cuero, es fan de AC/DC y le gustan mas las faldas que a Dean, si es que eso es posible), pero como se encarga de decirle Lisa, el legado de Dean son todas las vidas que ha salvado durante todos estos años, y eso es un increíble legado.
Respecto al tema del episodio debo decir que está magníficamente llevado siendo una de las historias mas terroríficas que ha dado la serie (hay pocas cosas que puedan dar mas miedo que los niños), aunque desvelen lo que está pasando quizás demasiado pronto en el episodio. Ahí varios grandes y enervantes momentos en el episodio: la muerte del padre de la niña en el teaser del episodio, la madre intentando matar a la que sabe no es su hija dejándola hundirse con el coche en el lago, o esa misma niña aporreando la puerta del baño mientras su madre llora indefensa al otro lado.
Todavía no he hablado de Sam, y es porque me he reservado la mejor parte del episodio para el final. Volvemos a encontrarnos con Rubi, que pone a Sam sobre una pista sobre la historia de su madre Mary. La escena funciona muy bien, con Ruby provocando a Sam y jugando con él (parece ser que a Ruby le van los chicos altos y todo el rollo que gira alrededor de Sam como el posible anti-cristo). Este comentario es de agradecer ya que en el primer episodio no había mención de la posibilidad de que Sam no hubiera vuelto del todo bien de su encuentro con la muerte. Aquí se vuelve a abrir esa puerta.
Sam investiga la pista de Ruby y descubre que todo el que tuvo relación con su madre hace 23 años está ahora muerto. Alguien se tomo mucho trabajo en ir eliminandolos y que parecieran muertes naturales. Cuando Sam confronta a Ruby, que asegura que quiere ayudarle a averiguar lo que está pasando, aunque por motivos propios, Ruby muestra su verdadera cara en uno de los mejores y mas inesperados giros de la serie (sobre todo despues de ver como Kripke nos vendió durante todo el verano la idea de que Ruby era una cazadora): ¡Ruby es un demonio!
Por supuesto Sam nunca se aliaría con un demonio, ¿verdad? Pero ¿y si ese demonio te dijera que puede salvar a tu hermano? Y algo me dice que el pequeño hecho sobre la verdadera naturaleza de Ruby es uno que Sam no va a compartir con Dean. Se plantean tiempos interesantes, muy interesantes para los hermanos Winchester